La filósofa del mes: María Zambrano

por | 12 Diciembre, 2016

Como parte de uno de los objetivos de la Red (valorizar el trabajo de las mujeres en la filosofía) continuamos con la sección “La filósofa del mes” donde presentamos representantes femeninas de esta disciplina (de todas las épocas) con el fin de dar a conocer sus historias y trabajos.  

mzMaría Zambrano fue una filósofa española que vivió entre 1904 y 1991. Estudió en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Central de Madrid entre 1924 y 1926. En 1828 comenzó su doctorado sobre la salvación del individuo en Spinoza (tesis inconclusa) a la vez que su actividad como escritora (colaboró en publicaciones como la Revista de Occidente, Cruz y Raya y Hora de España) y docente de filosofía. Entre 1931 y 1936 ofició como profesora auxiliar de Xavier Zubiri en la cátedra de Metafísica en la Universidad Central de Madrid.

En 1937 se instala en Valencia, en donde coopera en defensa de la República hasta 1939, año en que emprende el exilio. Se instala en México y es nombrada profesora de Filosofía en la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, de Morelia. En 1940 se instala en La Habana, Cuba, donde se desempeñará como profesora en la Universidad y en el Instituto de Altos Estudios e Investigaciones Científicas hasta 1943. En ese entonces, viaja a San Juan de Puerto Rico y trabaja como profesora en la Universidad de Río Piedras.

Entre 1946 y 1948 viaja intermitentemente a París en donde entra en contacto con los y las intelectuales franceses como Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir y Albert Camus. De allí en más vive en varios lugares de América Latina y Europa. En 1981 le otorgan el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades. En 1982 la Universidad de Málaga la nombra Doctora “Honoris Causa”. En 1988 le otorgan el Premio Cervantes. Muere en 1991 y en su lápida está inscrita la leyenda del Cantar de los Cantares: Surge amica mea et veni (“Levántate, amiga mía, y ven”).

María Zambrano es, sin dudas, una figura clave de la cultura hispánica y de la historia de la filosofía. Su obra es representativa de las corrientes filosóficas del siglo XX: el existencialismo, la fenomenología y el vitalismo. Asimismo, se nutre de la filosofía de Spinoza, de los griegos, Plotino, los pensadores órficos y los neoplatónicos. Uno de los conceptos fundamentales que desarrolló es el de «la razón poética». Lo que se propone no es otra cosa que la creación de la persona a partir de una metodología que se articula en torno a esa razón poética. Ser mirado sin ver, abrumado ante una realidad que permanece oculta; el ser humano, para María Zambrano, tiene la capacidad de ver a su alrededor, aunque no a sí mismo.

Una selección de su obra se puede consultar aquí.

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